¿Habrá efecto Ominami?

ominami1Si el debate televisado fue uno de los factores determinantes en la última semana antes de la elección, Marco Enríquez-Ominami (MEO) marcó un antes y un después de la campaña electoral en Chile. Todo ello después de que la Concertación, hace ya casi un año, no abriera un proceso de primarias para elegir a su representante en la carrera presidencial, como era habitual, y designara al senador Frei como candidato a Presidente.

Si bien la Concertación por esos tiempos ya daba claros síntomas de que no gozaba de muy buena salud, debido en gran parte al sistema presidencial chileno “poco amigo de los partidos políticos de gobierno” y al carácter personalista del gobierno de la Presidenta Bachelet, la designación del candidato Eduardo Frei y la eliminación de las primarias fue la gota que colmó el vaso. Esto le costó a la Concertación el rápido florecimiento de corrientes críticas internas que terminaron con tres -finalmente sólo dos- candidaturas alternativas bajo el sello de candidatos independientes y que obtuvieron en primera vuelta el pasado 13 de diciembre, entre ambas, la nada despreciable cifra de 26,34% del electorado.

El candidato Jorge Arrate, apoyado principalmente por comunistas y verdes, obtuvo más de un 6% de las preferencias y una vez pasada la primera vuelta electoral manifestó su apoyo al candidato de la Concertación, el senador Frei, haciendo un claro llamado a su electorado a apoyar a este último y logrando, según las encuestas, hacer caer sus votos sobre Frei como por un efecto de ley de gravedad.

Por su parte, MEO, catalogado como el “Obamita chileno” por la prensa internacional, que basó su campaña en hacer una fuerte crítica al stablishment político al más puro estilo Obama en la Convención Demócrata de Boston en 2004, se mantuvo al margen diciendo que sus electores no eran endosables a nadie.

arrate_frei_obinami_pinera

Con este gesto hubo un vuelco estratégico en la campaña tanto de Eduardo Frei como de Sebastián Piñera, el candidato opositor, para poder lograr captar una porción de este 20% que se encontraban huérfanos de cara a la segunda vuelta de este domingo 17 de enero. El candidato concertacionista basó inicialmente su campaña en la imagen de la Presidenta Bachelet, quien cuenta actualmente con un 80% de aprobación entre los chilenos, dio un giro en su mensaje dirigiéndose principalmente a los electores que no votaron por él y al sector femenino del electorado, donde MEO tiene un alto porcentaje de aceptación.

Por su lado, Sebastián Piñera, que necesita un tercio de Enríquez-Ominami para llegar al Palacio de la Moneda, incorporó a su programa de gobierno propuestas de MEO y fichó al asesor en temas económicos de este último poniéndolo en primera fila en su comando. Por otro lado, en sus spots televisivos destinó un espacio bastante amplio a ex votantes de Enríquez-Ominami explicando las razones por las que votarán por Piñera en segunda vuelta.

El martes pasado, al día siguiente del mencionado debate, Marco Enríquez-Ominami, manifestó que apoyará en segunda vuelta al candidato de la concertación Eduardo Frei, ya que con Sebastián Piñera dice tener “diferencias insalvables”, dando a entender que si bien Frei no era su candidato era claramente el “mal menor”.

La pregunta ahora es: ¿Qué pasará con su electorado? Las primeras reacciones de la opinión pública han sido bastante lapidarias con MEO acusándolo de poco consecuente, lo que podría tener un efecto negativo en su imagen de “rebelde” que busca regenerar la política chilena y dañarían su camino a ser candidato en 2014. Gran parte de su futuro político pasará por los caminos que tome después de las elecciones ya que tras la primera vuelta manifestó que haría oposición tanto a Frei como a Piñera sea quien sea el que llegue finalmente a sentarse en la Moneda. De ganar la Concertación, el intento de fichar a Enríquez-Ominami para cargos ministeriales será inminente y necesario para la reconstrucción de la desgastada Concertación, pero a buen seguro también una clara decepción para sus electores en el caso de que éste aceptase.

El electorado clave en los resultados de este próximo domingo son los votantes de Marco Enríquez-Ominami, mayoritariamente progresistas aunque claramente desencantados con la Concertación, que ahora tendrán en sus manos la decisión de respaldar a Frei, Piñera o anular su voto.

ominamiEl próximo 11 de marzo la actual Presidenta Michelle Bachelet entregará su banda presidencial a su sucesor en el sillón del Palacio de la Moneda cumpliéndose así 20 años de gobiernos democráticos en Chile y también dos décadas de gobiernos la Concertación. Este domingo 17 de enero los más de 8 millones de chilenos inscritos en el censo electoral elegirán en las urnas a su próximo presidente dando 4 años más a la Concertación o dejando paso a la alternancia en el poder.

Para saber lo que pasará habrá que esperar, lo que sí ya es un hecho es la candidatura de Marco Enríquez-Ominami 2014, que ya cuenta con su dominio en internet e interesante será ver cómo logra cautivar a través del tiempo al inesperado 20% del electorado que lo apoyó en primera vuelta.

La Concertación por su parte -gobierne o no- a partir del 17 de enero tendrá que reestructurarse después del terremoto que sufrió de manos del “díscolo” Enríquez-Ominami. Y aunque el nombre de MEO no figurará en las papeletas el próximo domingo tanto los medios de comunicación como los electores lo consideran ya como el gran protagonista de estas elecciones.

Artículo redactado conjuntamente por Francesca Parodi, analista electoral de la Fundació Rafael Campalans, y Yuri Morejon, asesor de comunicación y director de Yescom Consulting

comentarios

Deja un comentario

Yuri Morejon logo
  • Asesoramiento en comunicación

  • Contacta

    • Bilbao: (+34) 94 640 07 92
    • Madrid: (+34) 91 181 97 00
    • Nueva York: (+1) 914 374 6498
    • contactar@yurimorejon.com